Buenas noticias

La primavera ha llegado cargada de buenas noticias y trabajos interesantes.

El que me tiene más emocionada es un viaje de cuento, un viaje para contar cuentos, a Ucrania. A principios de mayo viajaré a este rincón de Europa invitada por la embajada española en Kiev. Contaré en colegios que tienen como primera lengua el español, para edades comprendidas entre los 7 y los 17 años. Recorreré el país de norte a sur para actuar en tres ciudades distintas.


Antes de embarcarme en esa europea aventura, celebraré el Día del Libro en Fuerteventura, formando parte de un nuevo festival en el que estoy directamente implicada. Promovido por el Centro Bibliotecario Insular, nace Fuerteventura Isla de Cuentos. Un festival que llenará la calle de historias para público familiar y adulto, y que contará con la participación de 6 narradoras (5 y uno), provenientes de 3 islas.

Ya en junio, participaré en el plan Educar en Familia que promueve la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Impartiré los talleres de clausura del ciclo, que llevan el nombre de Leer para disfrutar, y que serán una invitación a llenar de cuentos la vida familiar. Están confirmadas fechas en los municipios de San Bartolomé, Yaiza, Tinajo y Teguise, en la isla de Lanzarote, y es posible que vayan agregándose nuevas citas.


Entre una cosa y otra, prepararé la comunicación que tendré oportunidad de exponer en el 2º Congreso Internacional Arte, ilustración y Cultura Visual en Educación Infantil y Primaria, que se celebrará en julio en Aveiro, Portugal. Presentaré mi proyecto Letraca. Estoy muy contenta por el reconocimiento que supone haber sido seleccionada. 


Y estas son mis noticias más importantes. Además, talleres con el proyecto muse®, talleres del proyecto Letraca, contaré cuentos en colegios, bibliotecas, bares y si quieres, directamente en tu casa, a través de Contando Voy Contando Vengo.


La vida sigue a pesar de los periódicos, los telediarios y los políticos. Tras el gris imperante en las conversaciones y en los ánimos que provocan las listas del paro, hay colores dibujando nuevos tiempos. Así ocurre y viene ocurriendo desde el ayer más lejano. Mi primavera es optimista, y mientras el presente toma forma, en mi mente resuena una frase que alguien me dijo en estos días: "Quien quiere pone los medios. Quien no, las excusas".



De viaje con los cuentos

"La vuelta al mundo de cuento en cuento"  es una sesión de cuentos para adultos con historias viejas para recorrer el largo y el ancho del tiempo. También del espacio. Como las historias son viajeras de por sí, cada vuelta al mundo será siempre una aventura, y tal cosa provocará inevitablemente, movimiento y revuelo en las palabras, en las historias. Este es un video que grabamos en la Sala Librada de Lanzarote. La cámara y el montaje es de Ángel Valiente.




Y una foto de la misma sesión.



Entre pupitres y maestros


Así pasé los meses de noviembre y diciembre de 2011: entre pupitres y maestros (¿o debería decir maestras? Eran tan poquitos ellos, en proporción…). Ya no hay pupitres en los colegios, lo se, pero como palabra es mucho más bonita que mesa; además, solo con decir pupitre se cuentan cosas. Maestro, maestra, son palabras para pronunciar despacio. Son palabras que contienen otras: vocación, respeto, ilusión, compartir, descubrir, crecer. Emilio Lledó, Catedrático de Historia de la Filosofía y miembro de la Real Academia de la Lengua dice en el programa de TVE "Pienso luego existo": "No hay que amar lo que enseñas, sino a quienes enseñas. (…) Si volviera a nacer me gustaría ser maestro, maestro de escuela, para enseñar a los niños a mirar, un ser humano se va haciendo aprendiendo a mirar, a mirar una naranja por ejemplo, o sentándose a la orilla de un río a mirar el correr del agua, o aprendiendo a mirar un árbol (…)."

Tuve la suerte en estos meses de compartir mi experiencia educativa con docentes de Primaria y Secundaria a través de cursos y talleres que me propusieron impartir desde el C.E.P (Centro de Educación del Profesorado) de Puerto del Rosario, en Fuerteventura y el C.E.P de Lanzarote. En el primero compartí 20 intensas horas en torno a un tema: “El desarrollo de las competencias básicas a través de los cuentos”. En el segundo participé en varias acciones formativas: Fui una de las ponentes del curso "Estrategias de animación lectora para el desarrollo de las competencias básicas en el área de lengua”; impartí una sesión dentro del "Plan de Formación en Animación a la Lectura" de un centro concreto; me encargué de los talleres "El placer de contar cuentos” para Primaria y para Secundaria, que cerramos con una sesión de cuentos en un jardín, con la complicidad de la noche y el calor de un chocolate recién preparado; y mezclé el rojo con el rouge, el dibujo con el comment tu t'appelles? en una ponencia dentro del curso "Actualización pedagógica para el profesorado de Francés de Educación Primaria"

Al mismo tiempo que compartía con los maestros sesiones de tarde, muchas mañanas las pasaba en las aulas, con los niños que me enseñan a enseñar, o como yo prefiero pensar: a proponer para descubrir. Cuatro colegios, y alrededor de 500 niños.

En uno de ellos con mi taller "Letraca" de animación a la lectura. "La cuentacuentos", susurraban algunos cuando me vieron llegar, porque nos conocíamos del curso pasado. Otros, como si hubiera pasado mucho, mucho tiempo, me decían muy serios: "Tú nos contabas cuentos cuando estábamos en Infantil de 5 años, ¿verdad?" (Ahora tienen 6 años). Hay un cole al que voy desde 2004 para las sesiones del Programa Muse®. Este curso tengo 12 grupos de 1º a 4º de Primaria. A muchos de ellos ya los conocía, y el reencuentro fue todo un placer. Es impresionante ver cómo crecen. ¿Cuántos llevo? Dos. Me queda contarte los otros dos. Dos colegios de un mismo barrio, en los que impartí sendos talleres junto a la Concejalía de Inmigración de Arrecife, la semana previa a las vacaciones de Navidad. Acababa en uno y corría hacia el otro. Un cuento, sombras chinescas, una puesta en escena (dos) y niños de 5º y 6º de Primaria que a ratos me ponían en un brete, a ratos me emocionaban, y todo el tiempo, me enseñaban.

Siendo niña jugué muchas veces con unas muñequitas de papel que dibujaba mi hermana, a ser maestra. Ahora que aunque sigo siendo niña también soy mayor, procuro que en mis talleres niños o maestros jueguen.







Otro cuento musical

El 22 de noviembre de 2011, día de Santa Cecilia, patrona de la música, colaboré de nuevo con el Conservatorio y Escuela Insular de Música de Lanzarote. De nuevo, porque en 2010 dentro de la "Semana de la Música" que celebran en este Conservatorio cada mes de mayo, lo hice por primera vez. En aquella ocasión llevamos al Teatro de San Bartolomé el clásico "Pinocho" con una orquesta de cámara, piano, percusión, vientos, coro y cantantes solistas junto a la narración del cuento, que yo me encargué de adaptar y narrar. Al público que llenó aquel día el teatro le gustó nuestro "Pinocho". Yo disfruté mucho trabajando en un escenario repleto de músicos.

Esta vez, Marta  Palczarska, profesora del Aula de Percusión del Conservatorio Insular de Lanzarote, dirigió el espectáculo “Soe: Como un rayo de Sol”. Sus alumnos (niños y adultos) interpretaron la música y yo trabajé sobre la historia creada por Marta, para modelarla y adaptarla al escenario. 

Vibráfono, bongoes, caja, batería, timbales, varios instrumentos de pequeña percusión, contrabajo, teclado, piano, dos cantantes profesionales, la colaboración de algunos profesores del Conservatorio e imágenes proyectadas dieron forma, junto a la palabra, a un espectáculo que llenó las 594 plazas del Teatro Insular. Fue impresionante ver el teatro lleno, completamente lleno

Música y palabra, dos artes que se entremezclan y combinan de maravilla. Una estupenda pareja.

En el ensayo general. Se aprecia un poco el aforo del teatro, que logramos llenar.
Junto a Marta Palczarska al piano


Vista general del aforo completo del Teatro
Vista general del escenario, en plena actuación.

Un placer trabajar con Marta Palczarska, directora y creadora del espectáculo, sus alumnos Miguel A. Hernández, Cristhian Quintero, Alejandro Saavedra, Beatriz Barreto, Fernando Machín, Alberto Mendoza, Sara Lemes, Genaro Peréz y Marina Cenalmor; Blas Martín al contrabajo, el pianista Javier Díaz, las cantantes Therése Heckcher y Suzzy Koko, y David Hidalgo como encargado de la proyección de imágenes.
Las fotos del espectáculo fueron realizadas por "La voz de Lanzarote". Para verlas todas, puedes pinchar aquí.



Entrevista en el Diario de Lanzarote

M.J. Tabar, una reconocida periodista residente en Lanzarote, me llamó para entrevistarme, y tras nuestra conversación en torno a un café con pincho y un libro recién comprado, escribió para el Diario de Lanzarote un precioso artículo en el que demuestra su buena pluma. ¡Gracias! 

Para ver la entrevista completa y en su sitio original pincha  aquí. Para que te entren ganas de verla, pongo el principio. ¡Ah! y se ilustra con un video.



Como te lo cuento

 

Como te lo cuento from DiariodeLanzarote.com on Vimeo.


M.J. Tabar
[Viernes, 26 de agosto de 2011]



Érase una vez un oficio que brotó de la casualidad y de la garganta de una zamorana llamada Cristina G. Temprano. El calendario se vestía de año 1992 y una radio local era testigo del nacimiento de una contadora de historias que hoy vive en Caleta de Caballo y tiene una voz que suena a montaña rusa de juguete: hace zigzags, sube, revira y se despeña.
Un suspenso en el examen de acceso a la Facultad de Bellas Artes, más una suplantación de personalidad (obra de una amiga, que se encargó de preguntar en su nombre) consiguieron que Cristina comenzará a trabajar en un radio y se diera la oportunidad de tomar contacto con su voz.
La primera vez que se estrenó como contadora frente a un público de cuerpo presente -que la miraba, tosía y sudaba- fue en Arrecife, en la Casa de Cultura Agustín de la Hoz. Sufrió un ataque de pánico escénico, pero lo masticó y lo deglutió con serenidad de monasterio. “Imagínate un montón de ojos mirándote; yo que estaba acostumbrada a la soledad de la radio”. Aquello ocurrió hace 10 años, en una edición de la Feria del Libro de la capital, que este año fue suprimida. [...]


(¿Has pinchado el enlace? Digo yo que sí, ¿no? No es cuestión de que te quedes a medias).

Nuevo blog y nueva aventura



Ya está listo mi nuevo blog http://contandovoyyvengo.blogspot.com/  en el que iré colgando cuentos, que podrás escuchar cuando quieras. Habrá historias para adultos, para jóvenes, para niños, y para todos al mismo tiempo. Te espero por allí.



Pinceladas en video


A mediados de junio de este año 11, conté cuentos en un pueblo rodeado de montañas, pero con la brisa mediterránea cerca, ante un público que me hizo sentir muy muy bien. Disfruté mucho (creo que todos lo pasamos bien), y algunas pinceladas, algunos momentos, de aquella tarde, están en este video:


Stracciatella y galleta

Turrón y caramelo, fresa y nata, menta y chocolate, moka y pistacho, avellana y chocolate blanco, yogur y limón...
Hoy, tres de mayo de 2011, me ha vuelto a tocar dos en uno. Dos islas en un mismo día.
(Me ocurrió la semana pasada. Trabajé por la mañana en Tenerife y por la tarde en Lanzarote. Lo bueno: da la sensación de que se puede capear la famosa crisis. Lo malo: no da tiempo a disfrutar con calma de los paisajes bonitos, y de la gente).

La mañana en Lanzarote, con sesiones mus-e®.  Esta semana estoy impartiendo la última sesión del curso, a cada uno de los 9 grupos con que trabajo. Con los niños de 1º y 2º, para despedirnos, además de echar la vista atrás y reencontrarnos con todas nuestras creaciones, ¡un cuento! claro, lleno de arte y muy útil para abordar la educación visual, entre otras cosas: "El día que Pigasso conoció a Muutisse", de Nina Laden.

La tarde en mi querida Fuerteventura (que yo creo que también me quiere un poco), contando cuentos a maestras (y una mínima representación de maestros) en el CEP de Puerto del Rosario.

Momento inaugural con autoridades
justo antes de mi intervención
Cuando me invitaron a participar en estas Jornadas dedicadas al valor del cuento como recurso didáctico, me dijeron: "Queremos que les cuentes cuentos a las maestras como si estuvieras ante tu público infantil". Y yo me las imaginé a todas pequeñas, tal cual de guapas están de grandes, pero en tamaño mini, como si hubieran encogido.
En principio tenía una hora de ponencia (qué palabra ¿eh?), pero se enfermó mi antecesora y me adjudicaron dos, de urgencia. Por mí, ningún problema, además, hoy cogí carrete, y cuando se me acabó el tiempo aún quería seguir contando, y enseñando cuentos, y respondiendo preguntas. Creo que lo pasamos bien.

Yo regresé la mar de contenta, y por mar, ¡cómo me gusta el ferry! Además, me ha pasado algo impresionante. Después de un rato en la cubierta principal sin ver a nadie, sin haberme cruzado con nadie, apareció un miembro de la tripulación, y no pude por menos de preguntarle: "¿Hay algún otro pasajero en el barco?" Yo imaginaba que alguno habría, pues en el garaje había coches (muy pocos, eso sí). Me miró sorprendido y se encogió de hombros. Volvió al poco rato para decirme: "He contado ocho". Y se quedó a hablar un rato conmigo. El caso es que ninguno de esos 8 salió a la cubierta principal, que fue mía y solo mía durante los 40 minutos de travesía, y mío fue el atardecer que desde ella disfruté.

Otra isla encuentada

Hoy es 2 de mayo de 2011, hoy se cumple una semana desde el lunes 25 de abril, hoy hace una semana que, por vez primera, tuve oportunidad de contar cuentos en Tenerife.

A mí me hace ilusión, por eso lo cuento. Es la cuarta isla que ha recibido mi trabajo, mis historias. Todo, gracias al Ampa del Colegio Prácticas Aneja de La Laguna, que confió en mí para celebrar con sus 500 alumnos el Día del Libro. Y lo celebramos a lo largo de una mañana intensa, habitada por lápices mágicos, carretes de hilo de oro, príncipes de 9 años que quieren crecer de repente, y niños que desean subir a lo alto de una alta montaña, aunque para ello se tengan que enfrentar a dragones o a lobos; por piratas que navegan surcando los mares del sur, y ratones que le cantan a la luna.

Contar cuentos es viajar, y viajar para contar cuentos es... ... uy, no t ng o   p  ala b    r

Un enlace: http://www.ull.es/viewullnew/institucional/prensa/Institucion/es/2097657

Amaneceres

Que el amanecer le pille a una en el mar, surcando un estrecho, augura algún acontecimiento especial para el día que comienza, amén de ser en sí mismo, un acontecimiento.

Ayer sábado 9 de abril, di uno de esos sabrosos saltitos a Fuerteventura, para ir a contar a la Biblioteca Municipal de Puerto del Rosario. Entre el público vi a un señor, mayor, o digamos edad madura a la vez que indeterminada, que llamó mi atención. Estaba sentado bastante recto, brazos cruzados, mirada atenta, expresión un tanto seria... Cuando le miraba, yo no acababa de saber si estaba a gusto...

Al acabar la sesión, se acercó a mí, mirada grande, sonrisa amplia y serena, caminar lento, y me dijo: "Gracias por el regalo que me has hecho. Mañana es mi cumpleaños, cumplo 65 años, pero por dentro soy niño. Este ha sido mi regalo".

Sigo disfrutando del mío, de mi regalo. Y creo que me durará mucho.
Que dos personas que no se conocen se regalen un pedazo de felicidad, así... es saborear la parte mágica de la vida.

Somos capaces de lo mejor y de lo peor, tal es nuestra naturaleza. Elegimos. A cada momento, en cada instante, tenemos la oportunidad de elegir. Otra cosa es que no queramos hacernos cargo...

Con Tes y Jotas

Triquivijate, Tarajalillo, Tesejerague, Tarajal, Tuineje, Tesjuate, Tarajalejo.
¿A qué estamos jugando? Pues… ¡A recorrer Fuerteventura! Por algunos de esos sitios pasé, otros me los imaginé, en otros conté o he contado. Siempre es un gran placer llenarse del anaranjado de esta tierra, de los contornos de los volcanes, de la arena que acaricia el azul turquesa de las aguas… La semana pasada formé parte de la XXII Feria del Libro, y fueron unos días tan intensos y tan llenos de recuerdos y anécdotas, que me apetece escribir unas letras dedicadas a ellos. A los días y a los cuentos, a los lugares, a las gentes, a las escuelas unitarias en las que tanto me gusta contar, a las miradas de los niños, a las palabras que esos niños me han regalado, a los padres y madres que los acompañaban (¿o era al contrario?), a las personas conocidas que acudieron a verme y a saludarme, a las personas que he conocido, a las nuevas carreteras descubiertas, a las carreteras que, aunque ya transitadas, me mostraron nuevos destinos… 

Esta es de la sesión en las dependencias policiales,
que tuvo palabras y un poquico de música
Fue muy gracioso el día que conté en unas dependencias de la policía municipal, ¡mi primera vez en un lugar semejante! Día de fútbol y de lluvia, comencé contando para una madre que acudió con un hijo adolescente y otro de 4 años, dos madres con sus respectivas hijas de también 4 años, y una mujer sin hijos, ¡Ah! y una persona del ayuntamiento. Acabé contando cuentos de jóvenes y adultos, para las madres, que yo creo que estaban más encantadas que los peques, y para un grupo de chavales de unos 12, 13, 14 años que llegaron a la mitad del asunto, acompañados de dos profesoras de títeres con las que estaban haciendo un taller (esa información la supe después, y también me contaron unos días más tarde -una de las profes a la que volví a ver- que se quedaron enganchados a una cancioncilla que acompaña al cuento para niños pequeños, que estaba yo contando cuando llegaron -dato que para mí es muy significativo de lo que ocurrió allí-).

En el cole de El Matorral
Podría referir algo curioso de cada sesión, de cada pueblo, de cada púbico, pues tanto esta isla como este oficio procuran con facilidad situaciones para recordar. Pero como entrar en explicaciones constituiría un relato un pelín largo, vaya mi agradecimiento sincero a todos como resumen. 
La foto está borrosa, pero ojo al personaje que, asomado a la ventana,
se agarra a los barrotes. Solo por eso merece la pena.
Fue en Agua de Bueyes. Lugar especial.




Las profes de Tetir,
a punto de convertirse en una gata,
una vaca y un gallo.




 En la escuela unitaria de Tetir.


























Quiero citar a Ruth Jambrina, con la que compartí escenario en Puerto del Rosario durante tres días, de Zamora ella, ¡como yo! (aunque ya somos ambas isleñas de vocación) y vaya si es casualidad coincidir con una zamorana en Fuerteventura… Un placer contar con ella. 

El sábado 19, el día del "lunón", de la luna más grande en 18 años, yo estrené sesión de adultos: "La vuelta al mundo en 9 cuentos". Algunas de las historias ya las había contado antes, pero el montaje, el hilo conductor y unos arreglillos musicales que incorporé, eran nuevos y especialmente preparados para la ocasión, esto ¡también es un acontecimiento! Y disfruté mucho contando esta sesión, lo cual creo que es lo mejor que me podía pasar, porque si uno mismo no disfruta, difícilmente podrá hacer disfrutar a los demás.  
Así que, cuando emprendí el regreso a casa, me sentía reenamorada: de este oficio, de esa tierra, de los cuentos, de los encuentros y reencuentros que esta profesión propicia (de estos últimos me llevo uno especialmente memorable), y mientras escuchaba un viejo disco del que también me reenamoré me dije: enamorarse es ¡        ! pero ReEnamorarse posiblemente sea aún mejor. 
Me he propuesto reenamorarme cada día. Y además no se me ocurre mejor ocupación que esa.

P.D: Laura Ese, me hizo una entrevista que está publicada en uno de los blogs que mantiene junto a su grupo enBabia. Para leerla, pulsa aquí. Están haciendo un gran trabajo agitando la vida cultural de Fuerteventura. Desde aquí mis felicitaciones a su trabajo.

Letraca, peces, un mar precioso

El taller LETRACA, cuentos y artes, ha comenzado en el CEIP Virgen de los Volcanes de Tinajo, en Lanzarote. Es una iniciativa de su AMPA, que está dirigida por unas mujeres con muchas ganas de trabajar para el colegio, para los niños. Son unas enamoradas de la lectura y están empeñadas en llenar de cuentos el centro. Haremos cuatro sesiones hasta final de curso, una por mes, con los niños de Infantil de 5 años. La primera sesión la hemos dedicado a las artes plásticas, al collage en concreto.



El cuento de Eric Carle "Don Caballito de Mar", de la editorial Kókinos nos sirvió para conocernos, para sumergirnos en las historias, para cantar, y para descubrir que los papás pueden ocuparse estupendamente de los bebés. Después, nos pusimos manos a la obra para crear nuestro propio mar, para traer la playa al aula. Y aprendimos a dibujar peces. Para mí, dar una plantilla a un niño es como cortarle las alas a un pájaro. Así lo veo, así lo pienso. Cualquier niño puede ser capaz de dibujar cualquier cosa, únicamente hay que darle la oportunidad e invitarle a que se fije en cómo es aquello que quiere dibujar.

Cuando miro el mar que hicimos entre todos, me siento contenta, muy contenta. Es tan bonito... Cada uno de los peces quedó absolutamente diferente al resto. Todos preciosos. Lo más significativo, al mirarlos en su conjunto, es la expresión de las caritas de los peces. Todos ellos son peces con vida, la mayoría peces felices. En algunos se perciben otras emociones: cierta tensión, o cierta seriedad, incluso, como en el tercero de la fila, cara de picardía, como de estar tramando algo. 

Ese es el gran valor de este tipo de trabajos: la vida que trasmiten, las expresiones que reflejan. Todo el día anduve feliz después del taller, y le enseñé las fotos a todo el que se dejó. Ojalá en los niños también haya quedado una sonrisa, ojalá aún recuerden la historia de aquel caballito de mar, que paseaba por el fondo del mar.

¡Qué bien!

Entre noviembre de 2002 y mayo de 2009 formé parte del grupo de narradoras que llevaba a cabo las sesiones de "La hora del cuento" en las bibliotecas del municipio de Tías, en Lanzarote. En buena medida, haber tenido la oportunidad de trabajar durante tantos años en estas biblitotecas de forma constante y regular, ha contribuido muchísimo a que hoy por hoy, me dedique a contar cuentos.

Cuando comenzamos a preparar la temporada 2009-2010 nos encontramos con una sorpresa inesperada: se acababa "La hora del cuento", la Concejalía de Cultura decidió cancelar la actividad. ¿Por qué? La gran excusa, la crisis, claro. La noticia no obstante, empezamos a presentirla unos meses antes, cuando en abril de 2009 se suspendía después de 12 ediciones, "La semana de la Literatura", un festival de narración oral único en la isla, que nos permitía escuchar y conocer a narradores de todo el país.

Las bibliotecas del municipio de Tías han sido durante la última década, las únicas de la isla de Lanzarote que han ofrecido a sus usuarios una programación constante de sesiones de cuentos, y han sido impulsoras de la narración oral al celebrar año tras año "La semana de la Literatura", por eso, el cese de su actividad ha supuesto una gran pérdida.

El martes 14 y el jueves 16 de diciembre de 2010, los cuentos volvieron a las bibliotecas del municipio. Junto a mi compañera y amiga Miren Edurne Vázquez, compartí una sensación semejante a la que produce volver a casa después de pasar tiempo fuera, fue un reencuentro con un pasado lleno de buenos recuerdos. Dos tardes de cuentos que llenamos de historias y que nos llenaron de esperanzas, esperanzas de que sea posible seguir contando, seguir compartiendo la palabra.

Por ahora no se reinicia la programación, han sido dos sesiones puntuales, en las que eso sí, el apoyo del público fue absoluto, en ambas biblios lleno total, lo que confirma la idea de que el público quiere escuchar cuentos, y eso nos llenó de alegría a las cuatro, contadoras y bibliotecarias.

Ojalá vuelvan los cuentos a esta islita: "La hora del cuento" en las biblios de Tías y Puerto del Carmen; "La semana de la Literatura" de Tías; la Feria del Libro de Arrecife con contadores de aquí y de allá (en los mejores tiempos teníamos 5 días de cuentos con otros tantos narradores, en 2010 solo 1); las extensiones del Festival de Agüimes por toda la isla (años atrás cuatro municipios de hacían eco de este festival grancanario, llegando a haber muchas sesiones de narración, en 2010 hubo dos únicas sesiones); puestos a pedir, que vuelva también el Festival de Títeres de Tías (nuestra oportunidad, una vez al año, de acudir a representaciones profesionales de títeres). Por favor políticos, que no cuesta tanto y sirve para mucho más que las chuletadas populares.

Miren Edurne y yo nos decidimos por nuestra sesión "De Reyes y Reinas", en la que jugamos a que Miren es reina o princesa (según tengamos el día) y yo su paje (termino siendo su amiga), y como la ocasión era especial, nos animamos y le pusimos al asunto un poquito de música de acordeón y bailamos y todo.


Y ojalá el cuento no haya terminado, sino apenas comenzado.

Arte infantil para el frío que llega y el agua que cae.

8-12-2010

Llueve a cántaros y se avecina un invierno frío. Por eso, un niño de 6 años nos regala hoy un sol. Un sol que da mucho calor, o como dice Gabriel, su autor, "El sol pesando". Es un sol lleno de vida, de eso no hay duda.

Una hoja DinA3, con un doblez que anuncia lo que nos encontremos al desplegarlo. Una de las hojas del librito que cada niño va confeccionando con sus trabajos.




Esta imagen siempre me pareció especial. 
Es uno de esos dibujos de los que uno se enamora en el mismo momento que lo ve, 
bueno, eso me pasó a mí. Nació de unas manitas de 7 años.
Es una preciosidad y además cuenta.. 

Cuando el Piano Cuenta...

Cuento que estoy contenta, cuento que aunque no cuento cuentos en este espectáculo sí cuento cosas. ¿Qué cosas? Esto y lo otro, no lo puedo desvelar....
Cuento que, junto a las pianistas Maribel Diport y Paz Jaramillo, me he embarcado con ilusión en este nuevo proyecto que me gusta cada vez más.
Cuento que estos días lo estamos poniendo en escena, en Lanzarote, en el Salón Indieras de Tías, sin apoyo institucional.
Cuento que es una pena que la crisis sea la excusa perfecta para que los políticos sigan haciendo lo que les viene en gana y además hagan menos que nunca en lo que se refiere a Educación, Cultura y Servicios Sociales.
Cuento, que a pesar de ello, somos muchos los que seguimos empeñados en seguir adelante, a pesar de que tarden en pagarnos, nos paguen poco, nos quieran pagar menos, e incluso pretendan no pagarnos.
Y es que si una chica de 14 años, al salir del espectáculo, se para frente a nosotras y nos dice cosas que hacen que se pongan los vellos de punta; o si un niño de 7 dice con una gran sonrisa: "Me ha gustado mucho, estaba como en un sueño, y la música ¡Qué bonita toda!"; si cuando al despedirnos se quedan mirándonos con ojos grandes e inmensos; si casi todos salen con una sonrisa... pues ¡Cómo no va uno a querer seguir adelante!
Entre el jueves 14 y el martes 19 de octubre, 11 colegios de la isla vendrán a "Cuando el Piano Cuenta... Mama Oca & Papá Piano".


Cuando el piano cuenta es un espectáculo en el que la música y la palabra componen la partitura de un viaje mágico a través de las impresiones, las emociones, las sensaciones. Mamá Oca & Papá Piano es un juego de palabras que entrelaza voces y maneras de contar. 

Mamá Oca en la tradición popular francesa es una mujer de campo siempre rodeada de niños a los que cuenta historias; es además el nombre de la primera obra de este concierto, compuesta por Ravel e inspirada en cuentos infantiles. El piano, considerado por muchos el padre de los instrumentos, se convierte en Papá Piano y en el compañero de Mamá Oca en esta aventura, siendo la voz musical que contará historias. 

Dos pianistas y una narradora nos invitan a disfrutar de la música con intensidad, a dejarnos llevar por su poder para hacernos soñar, conmovernos, recordar, evocar... 

Piezas de Ravel, Debussy y Gershwin interpretadas a cuatro manos en un piano de cola, y el tempo de la palabra, convierten este espectáculo en una suerte de fórmula mágica con la que introducir a niños y adultos en el apasionante mundo de la música clásica. 




Y aquí estamos las tres. De derecha a izquierda: Maribel Diport, Paz Jaramillo y yo. Nos hicimos la foto en junio, al finalizar las dos primeras sesiones que realizamos, o dicho de otro modo, en lo que podríamos llamar (para hacernos un poquito las interesantes) el preestreno de Cuando el Piano Cuenta...







Y las primeras fotos de estos días...










Hoy tengo ganas de que me cuenten un cuento, pero si miro a mi alrededor, no encuentro ningún voluntario. También me apetece disfrutar de las creaciones de los niños. Además, estos son días de planificar y organizar las sesiones mus-e® de este nuevo curso, y no puedo evitar echar la vista atrás, recordar, vagar a lo largo y ancho de mis archivos de fotos de arte infantil. Con este ánimo, recupero unas maquetas hechas junto a 5º y 6º de Primaria en el curso 2008/09.


En cada clase hicimos una maqueta que a su vez se componía de otras 4 más pequeñas. Entre los 25 niñ@s inventaron la historia que acompañaba a ese pequeño mundo, imaginado y construido por ellos.
Los atributos mágicos de cada uno de los pequeños objetos o seres que componen la maqueta, son de lo más curioso.




En un lejano lugar llamado "El Bosque perdido" había muchos animales, como una vaca que saltaba a la comba y daba leche amarilla. 
Las ardillas A, E y O allí donde escarbaban encontraban comida.
El perro negro bebe de la fuente mágica roja y recorre sin parar muchos kilómetros.
Hay dos árboles de los que salen duendes que limpian el bosque.
Hay una casa amarilla y verde llena de comida que nunca se acaba.
Hay otra casa, es de nata, y la gente se la puede comer.
La valla que rodea a la vaca es mágica, no deja que nadie robe ni le haga daño.
Hay un comedero que da la comida que le pidas. 
Una casa-robot que invita a todo el mundo a vivir en ella. 
Hay un tronco donde las ardillas A, E y O se esconden de los cazadores.
Hay un bebedero que concede deseos. 
Este bosque apareció de la nada y esconde muchos secretos.

Al lado está CHIVOLCANOLANDIA, un lugar de volcanes mágicos y extraordinarios.
Un volcán expulsa fruta por el día y dinero por la noche. El más grande escupe coches de marca y aquel que entra en su cueva se convierte en coche de Fórmula 1. Hay otro que escupe pizza. 
Hay 3 géiser: uno es el de la vida, el negro es de la muerte y el tercero es el de los deseos. 
Hay una cueva en la que si quieres entrar le das dinero al portero.
Junto a los volcanes hay un hotel en el que si entras no puedes salir. Hay dos guaguas, una vuela y la otra viaja en el tiempo para ver las erupciones volcánicas. Hay una tienda en la que si entras a comprar te chupan la sangre. Hay un camello que baila pero tienes que pagar 100€ para subirte. 
Allí vive el explorador más famoso del mundo, que tiene una cámara implantada en el brazo y descubre todo lo que se propone. 
La entrada a este lugar tiene música: la de Liza Simpsons.


Y muestro otra maqueta, creada por otro curso. Lograron una armonía en la composición y colocación de los diferentes elementos, y una unidad general, que merece ser destacada. Insisto en que es fruto del trabajo en equipo, un equipo de 25 niños.




LA ISLA ARRKETEXUMPI


   Esta es una isla diferente, una isla sin igual.
   Hace muchísimo tiempo existió una variedad de seres vivos extraordinarios y mágicos. Aquí las cosas extrañas eran habituales.
   Había muchos volcanes. Uno de ellos no erupcionaba lava, erupcionaba diamantes, esto hacía que la isla brillara y deslumbrara entre muchas. Otro unió la isla, que había estado separada por un terremoto. Uno era muy especial ¡y delicioso!, una vez al año expulsaba gelatina y los habitantes podían nadar en ella y hablar bajo ella. Había un volcán muy responsable, cuando la gente contaminaba, él erupcionaba para darles un escarmiento. Nuestro último volcán concedía deseos a las personas bondadosas.
   Los animales tampoco se quedaban atrás, por ejemplo, una especie única de cerdo se convertía en humano a medianoche y duraba cuatro horas su encantamiento. De las serpientes que tenía, una de ellas al enfadarse, se convertía en una serpiente negra. Un cocodrilo heavy se comía a los náufragos. Tenemos dos especies de huevos: uno de ellos contiene comida, otro contiene un pequeño dragón.
   Tenemos distintos fósiles, uno de ello, fue escrito hace quinientos mil años. Otro, hecho para que la bruja exclusivamente, pudiera rezar.
   Los náufragos recibían buena hospitalidad. Cada mes mandaban de la ciudad una caja con ropa, comida... También tenían hoteles y apartamentos.
   Algunos animales que no tenían casa podían dormir en una cama especial para ellos, aquella cama daba calor en invierno y frío en verano.
   Había unos cuantos árboles. Uno de ellos daba suerte a la isla y otro hablaba y daba consejos a la gente confundida.
   En la isla atracados en el puerto procedentes de Venecia, había dos barcos.
   Hay un guardián gigante que conoce la isla, y si tienes alguna duda, le puedes preguntar. 


   FIN



Hay muchas formas de escribir Amor

Esta es obra de unas manitas de siete años.  



Las manchas de color del fondo fueron las que generaron la elección de la palabra.
Forma parte de la experiencia de relacionar la plástica y las palabras a lo largo del curso, con niños de 1º y 2º de Primaria; es una de las páginas de un librito confeccionado con los trabajos del año.

  a     O   r

Un corazón



Un corazón que tiene alas y que sonríe, 
lo hizo un niño, claro..., de 2º de Primaria.
¿No es genial mirarlo?

Un corazón, para este verano.

Muy especial

De entre todas las ocasiones en las que me he colocado frente a un público al que dirigirme, bien para presentar algún evento, para hablar de algún tema, para actuar teatralmente, o para contar cuentos, probablemente la más especial y emocionante de todas ha sido la del día 22 de julio de 2010.

Desde el Centro Asistencial para personas con discapacidad intelectual profunda de Adislan, en Lanzarote, me invitaron a formar parte de un sueño: un espectáculo en el que participarían los usuarios del centro, fruto del trabajo de estimulación a través de la música y de expresión corporal que Claudia Collado, coordinadora del Centro, viene realizando desde hace meses; yo sería la narradora, la voz que hilara, que arropara, que diera unidad al conjunto.

Apoyada por todo su equipo de cuidadores, educadores, y el resto de profesionales que trabaja en el Centro, apoyada por educadores de otras unidades de Adislan, por algunos colaboradores externos, e implicando a usuarios de la Asociación con discapacidades más leves, Claudia consiguió que ese sueño se hiciera realidad. El Centro se convirtió en un teatro, con taquilleros y acomodadores, maquinistas y técnicos, con aperitivo de bienvenida y almuerzo de despedida; un teatro que se llenó por completo, con familiares, amigos, usuarios de la asociación, e incluso políticos; un teatro que puso en cartel el espectáculo "Un paseo por Las Ramblas de Barcelona". La emoción que desde el inicio se pudo percibir en el público, no hizo sino aumentar a medida que iban apareciendo en el escenario los personajes que habitualmente habitan Las Ramblas: una vendedora de rosas, un payaso, una bailarina clásica, una pareja de tangueros, una estatua viviente, una pitillera, un titiritero, un gusano convertido en mariposa... Pude ver en muchos momentos cómo los ojos se llenaban de lágrimas, incluso yo misma, que normalmente disimulo y guardo mis sentires cuando estoy frente al público, no pude evitar emocionarme.


"Un paseo por Las Ramblas de Barcelona" es mucho más: es un proceso vivido a lo largo de mucho tiempo que ha generado un bien: un bien en los protagonistas del espectáculo, un bien en sus familiares que les han visto hacer cosas que seguramente nunca hubieran imaginado que podrían hacer; un bien en el equipo de trabajo que ha llevado a cabo esta impresionante labor; un bien en responsables y políticos que tienen ahora nuevos motivos de reflexión; un bien en mí, aún habiéndome incorporado al final del camino, a la parte más agradecida, algo ha cambiado, afortunada me siento por haber estado allí, mucho.


Cuando, tras la intensa mañana regresaba a casa, me di cuenta de algo: conocí a Claudia la noche de mi primera actuación contando cuentos, ella se acercó al terminar, y allí comenzó una amistad que nos llevó a colaborar en los talleres que por entonces organizábamos en la Asociación Isla del Arte, y por tanto a compartir muchas conversaciones sobre educación e ideales. Me parece una hermosa coincidencia, aquella noche y esa mañana, la noche en que tanto comenzó y la mañana más especial de cuantas he vivido junto a la palabra.

Gracias a Adislan, gracias a todas las personas con las que compartí ese momento. Gracias Claudia. Gracias también a Laura, un reencuentro inesperado que me llenó de alegría (coincidimos hace muchos años, yo llevaba un grupo de teatro, ella uno de animación a la lectura, y colaboramos en una muestra de fin de curso). Laura escribió el guión de "Un paseo por Las Ramblas de Barcelona", mi trabajo, a partir del suyo, fue muy fácil. Quiero citar una de sus frases, incluida al final del espectáculo: "Démosles a todos la posibilidad de vivir en un mundo donde todos tengan la oportunidad de dar, de aportar, de amar y ser amados".

Y... Quiero aprovechar la ocasión para subrayar la importancia del trabajo que llevan a cabo diariamente los profesionales que trabajan en centros de discapacitados, centros de acogida, y centros de atención social en general. Sería fundamental que esos puestos de trabajo estuvieran en todos los casos, ocupados por personas con vocación, con ideales, con capacidad de superación y autoevaluación;  y sería imprescindible que su trabajo fuera reconocido y remunerado dignamente, en relación a la implicación que requiere. Esto nos lleva al reparto de los dineros públicos: menos para los políticos y técnicos anquilosados de administraciones públicas que cobran cifras muy superiores a las que figuran en las nóminas de esos otros puestos de trabajo, de enorme responsabilidad, de enorme importancia, y que normalmente están en manos de empresas que pagan sueldos ridículos provocando un continuo ir y venir de gente, y por tanto, impidiendo la implantación de programas de medio o largo plazo, que con la suficiente profesionalidad podrían llegar a provocar mejoras en la vida de la población a la que atiende.

Soñar con otra forma de hacer las cosas genera esperanza y permite que el futuro tenga sentido. Cuando la falta de fe en el ser humano me nubla la vista, recuerdo aquella frase que dice "La utopía no es la meta, la utopía es el camino".  

Crónica de dos talleres y cinco días

La semana comenzó con la alarma del despertador sonando a las 5:30 h. Atravesé el Parque Nacional de Timanfaya cuando las sombras comenzaban a esconderse. Tomé el barco que surca el Estrecho de la Bocaina cuando el sol acariciaba el horizonte, y pude ver cómo ascendía mientras me acercaba a las costas de Fuerteventura. Comenzar con tanta belleza en los ojos una nueva aventura de trabajo, un nuevo viaje, hace olvidar el sueño, el cansancio y las dudas. Nada sabía de cómo resultarían los días venideros, pero el inicio de la travesía era como un gran soplo de aire fresco. Tenía por delante un taller que impartir por la mañana, de 5 horas cada día y otro taller de 3 horas por las tardes. Todo, en el Centro Bibliotecario Insular.


Las Mañanas.
Con la Escuela Taller Animarte. 15 jóvenes de entre 17 y 24 años con los que trabajar los cuentos, contar, jugar con las historias, animar a leer... Pero sólo cuatro de ellos tenían o habían tenido relación con los cuentos. El resto no recordaba que se los hubieran contado, a algunos no les habían interesado nunca, o no les gustaba leer. Así que, empezamos por el principio: les conté cuentos el martes, les conté el miércoles, y el jueves cuando les propuse un juego para comenzar el día, me miraron sorprendidos y dijeron: ¡¡¡¿Hoy no nos vas a contar un cuento para empezar?!!!!  Me hicieron sentir feliz, me olvidé del juego y un cuento tomó la palabra.


Y entre historia e historia el tiempo se nos pasaba deprisa. De un juego de expresión a otro, imaginar, escribir, leer, y reírnos, mucho, y compartir alguna canción, y descubrir que contar, contarnos, es nuestra esencia como seres humanos.


Y muchos descubrimientos más en cada uno ellos, constantemente: la expresividad, la capacidad para inventar, para imaginar, las voces que guardamos, lo comunicativos que podemos llegar a ser. Todos  contaron cuentos, primero lo hicieron en grupo arropados por sus compañeros, pero el viernes cada uno hizo su propia elección y se atrevió a narrar frente a los demás. Me llegó al alma el respeto con que se escucharon, la seriedad con la que enfrentaron nuestra ronda de historias.


Siento que hemos vivido juntos momentos bonitos, divertidos e importantes, para ellos y para mi. No puedo evitar quererles un poco, en seguida me encariño, no puedo evitarlo. GRACIAS CHICOS.
Las Tardes
Los calores y el intenso sol de la semana no fueron impedimento para que un numeroso grupo de 19 mujeres y un chico, acudiera al taller desde distintos puntos de la isla para contar y hablar de cómo contar. Comenzábamos a las 17:00 h., ese momento del día en que montarse en coche es lo más semejante a tomar una sauna, pero llegábamos, no se por qué, de lo más frescas, serían las ganas...
Para mi fue una auténtica alegría encontrarme con bastantes caras conocidas, eso es un regalo cuando uno se encuentra fuera del lugar donde vive; y también encontré mucha motivación e interés por llenar de cuentos sus lugares de trabajo, ya que todas las asistentes acudían desde distintos ámbitos de la educación sociocultural o desde bibliotecas. Tantas eran las ganas que ni descanso nos dimos, ningún día, nos faltaron horas, se nos escapaban las tardes entre los dedos.


Estoy segura de que han estado contando esto y lo otro, por aquí y por allá este fin de semana, y que seguirán haciéndolo, y eso será una suerte para los niños, jóvenes o adultos que se encuentren con ellas.


Y el regreso
Pues aunque últimamente estoy durmiendo regular, aunque los sofocos veraniegos hacían difícil el descanso, aunque fueron 8 horas al día al frente de dos talleres muy diferentes, con personas muy diferentes e intereses diferentes, llegué a casa sin una pizca de cansancio, absolutamente feliz y agradecida. Por el camino me había dado por canturrear en mis adentros el final del cuento Ratón de Campo y Ratón de Ciudad (es un final para cantarlo, más que para decirlo, a mi me gusta con ritmo de swing): Que bonito es viajarrrrr, queeee booonito ess viajarrr, que bonito esssss viajarrrrr, y que boo nii too es    reeee greeee sarrrrrr.
(Por cierto, ese es un cuento interesante en alguna de sus versiones y muy poco en la gran mayoría, ¡cambia tanto una historia según se enfoque!)


Y ya en mi casita, no he podido dejar de recordar momentos, de recordarlos a todos, todas, a cada uno de ellos y ellas, porque cada uno me dio mucho. Gracias.


P.D. Ainara, sin ti, nada hubiera sido lo mismo. Merci.